sábado, 21 de noviembre de 2009

A veces sucede que la vida se complota para crear momentos únicos. En este caso, se dió que estaba revisando mails no leídos (que quedaron de cuando me fui de viaje, y en su mayoría eran noticias de la facu, cadenas abominables y chistes de liniers) y escuchando Lisandro Aristimuño, y se conjugaron la magia de la imagen con la dulzura de la música. Y así, me dieron ganas de compartir con los nulos lectores de este blog este momento mágico.

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