Señores, aprovecho esta ocasión para pedirles perdón, desde el fondo de mi corazón, a los señores Matt Stroud y Evan Mast. Pensé que la música que hacían era una mierda. Pero una remierda! Y no entendía cómo a la gente le podía gustar. Y ahora resulta que son unos GENIOS. E hicieron esta maravilla. Disco que claramente me estoy bajando en este preciso instante. Sepanlo, si no existiera la piratería, nunca encontraríamos estas joyas.
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